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¡Es que mis alumnos no me escuchan cuando explico! 

sin caso

  • Quizá el problema está en el verbo explicar, dice el profesor y bloguero Santiago Moll.

Si te resulta familiar la frase que da título a esta nota, eres parte del club de los docentes que no se sienten escuchados por sus alumnos, asegura el profesor español Santiago Moll, autor del blog Justifica tu respuesta. Sin embargo, dice, el problema puede estar en la palabra explicar, pues muchos alumnos se quejan precisamente de que sus maestros no enseñan sino que explican.

Moll está convencido de que hay una diferencia significativa entre enseñar y explicar. Mientras que la explicación es una actividad unidireccional, en la que el profesor es protagonista y la escucha del alumno es pasiva, la enseñanza es bidireccional el alumno es protagonista y la escucha es activa.

Según Moll, “por tanto, las clases que se centran más en explicar que en enseñar corren el riesgo de tener una menor capacidad de atención por parte de tus alumnos”.

Él comparte un método que utiliza para enseñar a grupos conflictivos, disruptivos y con un bajo nivel de atención. Lo primero, dice, es que hay que olvidarse de explicar: “Hay que renunciar a clásico ‘yo hablo’ y ‘tú escuchas’ porque definitivamente no funciona”.

Lo que sí funciona, dice Moll, es enseñar desde lo visual. En particular con el esquemas de cajas, una técnica que este profesor ha utilizado con muy buenos resultados. “Se trata de trasladar los contenidos teóricos de la asignatura a los denominados esquemas de caja, que se proyectan en la pizarra digital o proyector de aula”, cuenta.

“Todos los contenidos de una Unidad Didáctica los convierto en esquemas. Estos esquemas están hechos a base de recuadros o cajas que los alumnos deben rellenar con la ayuda del material de que disponen. De esta manera las explicaciones pasan a un segundo plano. Se trata de que el alumno aprenda haciendo y siempre guiados por el docente, que proyecta dicho esquema en la pizarra digital y completa el contenido teórico con la ayuda de los alumnos”, explica Moll.

El profesor y bloguero asegura que, de esta manera, ha reducido las explicaciones magistrales al máximo, logrando que los alumnos presten mayor atención. Para ver los ejemplos que nos muestra Moll y conocer los detalles sobre la metodología, visita el artículo original en el enlace que encontrarás al final de esta nota.

A modo de conclusión, Moll destaca la gran diferencia que existe entre las siguientes dos frases:

  • Es que mis alumnos no me escuchan.
  • Podría cambiar la metodología de mis clases para favorecer el aprendizaje de mis alumnos.

Fuente:  Justifica tu respuesta

Publicado el 2 de marzo de 2018

 

 

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