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El arte de hacer buenos elogios a tus alumnos 

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  • Un profesor y bloguero nos ofrece sus recomendaciones para reconocer las virtudes y esfuerzos de los estudiantes en el aula, una acción que siempre trae beneficios a ambas partes.
Hacer un elogio siempre trae beneficios, tanto a la persona que lo da como al que lo recibe. De eso nos habla en uno de sus artículos el profesor Santiago Moll, autor del blog Justifica tu Respuesta, enfocándose en las alabanzas que hace un maestro a sus alumnos.

Entre los efectos positivos del elogio están el fortalecimiento de los lazos en una relación. Además, es muy fácil hacerlo: “No cuesta nada, solo el tiempo que dedicamos a darlo”, expresa Moll. También es una forma de agradecimiento y fomenta la felicidad en ambas partes.El bloguero ofrece diez consejos a tener en cuenta a la hora de hacer elogios a los alumnos. Para ello, Moll parte de un libro titulado Manual de la comunicación personal de éxito, de Teresa Baró.

1. Sinceridad. “Un elogio que no es sentido, no es un elogio”, expresa el profesor, quien advierte sobre la importancia de la honestidad, y de no hacer elogios que el propio maestro no se crea. Se corre el riesgo de que el alumno se sienta engañado.

2. Gratuidad. Para Moll, “una alabanza es lo más parecido a un regalo. Y cuando se regala, debe regalarse sin esperar nada a cambio, sin esperar ninguna contrapartida”.

3. Merecimiento. Otro aspecto importante del elogio es que debe ser algo merecido por tus alumnos: “No se puede elogiar lo que debería ser una obligación”. Por ejemplo, no se puede elogiar a un alumno por llegar puntual todos los días.

4. Actitud y esfuerzo. Hacia estos valores deben estar enfocados los elogios, “porque son dos cualidades que requieren de acción, voluntad y determinación”. Al no ser atributos que vienen dados, como la inteligencia, el alumno se dará cuenta de que una alabanza se gana desde el trabajo.

5. Inmediatez. Moll recomienda no dejar pasar mucho tiempo entre logro y elogio, ya que este podría perder efecto.

6. Discreción. “Creo que cuando se da un elogio hay que tener muy en cuenta el entorno en que dicho elogio se produce, porque puede acabar siendo motivo de burla o envidia por parte del grupo clase”.

Según Santiago Moll, el elogio es un arte que todo docente debería incorporar a su práctica cotidiana. Si te interesa conocer el resto de los consejos que ofrece este profesor para mejorar la técnica de la alabanza, te invitamos a visitar el artículo de Justifica tu Respuesta, cuyo enlace encontrarás a continuación.  

Fuente: Justifica tu respuesta

Publicado el 29 de agosto de 2017  

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