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¿Cómo podemos ayudar a los niños a gestionar el enojo? 

enojo

  • El problema no es la emoción, sino los comportamiento que pueden estar asociados a ella, como las agresiones físicas y verbales.

Anna Huget y María Ángeles Mairena son psicólogas infantiles del Hospital Sant Joan de Déu, en Barcelona, y las autoras de un artículo sobre las formas de enseñar a los niños a gestionar el enojo. “Sentir rabia es normal”, y tiene la función de ayudarnos a enfrentar situaciones que consideramos injustas, advierten las especialistas. “El problema no es la emoción, sino los comportamientos que pueden estar asociados a ella”, añaden.

Para evitar agresiones verbales o físicas es importante poner límites y enseñar a gestionar el enojo, de manera que los conflictos se puedan resolver de forma sana.

Pero no todo el trabajo depende del niño. Según Huget y Mairena, los padres tienen que aprender a gestionar sus propias emociones, saber identificarlas, manejarlas de forma apropiada y usar estrategias para calmarse. Esto con el propósito de ser buenos modelos para los niños.

Las psicólogas recomiendan a los padres y maestros estar atentos a las primeras señales del enojo en los niños para poder anticiparse. “Podemos enseñar al niño a reconocer las sensaciones del enojo, para que identifique los momentos en que va aumentando. Por ejemplo, se puede utilizar el dibujo de un semáforo para que marque en qué nivel de enfado se encuentra”, dicen.

Cuando el enojo va en aumento, la estrategia más útil es poner un nombre a su emoción (“estás enojado”) y dejar que haga algo que le ayude a calmarse. Por ejemplo, puede contar hasta 10, hacer respiraciones profundas o cambiar de espacio.

Una vez que el niño está más calmado, Huget y Mairena recomiendan ayudarle a resolver el problema siguiendo los siguientes pasos:

  • Favorecer la comunicación y la escucha activa. Debemos escuchar al niño, dejando a un lado lo que estamos haciendo y parar, para dedicar tiempo a escucharlo. Posteriormente, podemos ayudarle a reconocer y aceptar su emoción.
  • Ayudar a buscar alternativas para solucionar el problema haciéndole preguntas: “¿qué otra cosa puedes hacer?”. Le podemos ayudar a buscar opciones.
  • Animar a poner a prueba las opciones elegidas.
  • Valorar los resultados, felicitar por los logros y pensar si hay que modificar cosas.  

Ante un berrinche, las especialistas coinciden en que ignorar al niño es la mejor estrategia para que disminuyan las manifestaciones de frustración desbordada. “En algunas ocasiones, no será posible ignorarlo, como en casos en que el niño se haga daño a sí mismo o a otros. En estos casos, es útil separar al niño de la situación unos minutos para que se calme”.

Si te interesa conocer más sobre las características del “Rincón de la calma” que las psicólogas sugieren crear en casa, así como sobre otras estrategias para ayudar a los niños a gestionar sus emociones, te invitamos a leer el artículo original en el enlace que encontrarás a continuación.

Fuente: Faros

Publicado el 6 de marzo de 2018 

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