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Cómo gestionar una buena convivencia escolar

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  • La pedagoga chilena Isidora Mena expone la importancia de formar a los estudiantes en un ambiente democrático, pacífico, respetuoso e inclusivo. 
Isidora Mena es una psicóloga y educadora chilena que además es directora de Valoras UC, un programa de convivencia escolar de la Escuela de Psicología de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Ella escribe un artículo sobre el tema en el blog Educar Chile, del cual rescatamos algunas ideas a propósito de la próxima sesión del SIEI Continuo, que llevará por título Ambiente escolar, convivencia e inclusión
 
Según Mena, “la misión de la escuela es formar a sus estudiantes en una sana convivencia y no atacar la violencia”. Es decir, los educadores deberían concentrar sus esfuerzos en prevenir los climas de hostigamiento y bullying, y eso solo se puede lograr tomando la determinación de gestionar la convivencia. 
 
“Una convivencia escolar democrática, pacífica, respetuosa e inclusiva modela una sociedad del mismo tipo y da oportunidades de aprendizaje a todas y todos los estudiantes. La convivencia, por tanto, no puede ser dejada al azar, pues sólo intencionándola es posible formar en los valores, actitudes y habilidades que requiere dicha sociedad”, advierte la académica.
 
Para eso, añade, es necesario gestionar, planificar, coordinar y evaluar acciones en ese ámbito, con base en las siguientes premisas: 
 
a) Aprender a convivir es parte del desarrollo integral de las personas.
 
La convivencia diaria en en la escuela, durante ocho a 12 años, enseña un modo de relacionarse con los demás, y será un factor decisivo en cómo ejercerán los niños su ciudadanía. 
 
“Aprender a ser ciudadano/ciudadana y desarrollar los valores y competencias requeridas para convivir con otros, es parte del desarrollo de una persona. Saber convivir armoniosamente con otros, expresarse, participar, dialogar, resolver pacíficamente las diferencias, afecta positivamente el bienestar psicosocial de las personas”, afirma Mena.
 
b) Formar en convivencia permite convivir en la diversidad.
 
En la mayoría de los países latinoamericanos ya existe la cobertura total educativa, es decir, que el 100% de los niños se pueden inscribir en la escuela. Lo anterior es un gran logro, pero exige una mayor tolerancia, apertura y solidaridad para construir la cultura de la inclusión.
 
“Si no se enseña a los estudiantes y familias sobre los valores y las competencias para convivir en la diversidad, muchos querrán excluir a los diversos, a los que les cuesta más, a los con menos capital cultural, en vez de hacer esfuerzos por solidarizar, enseñar, aprender de los “otros”, coordinarse con ellos, respetarlos y hacerse respetar”.
 
c) Para enseñar y aprender, la escuela tiene que organizar la convivencia interna.
 
Las investigaciones científicas demuestran que hay mejores aprendizajes donde hay un buen clima y gestión de la convivencia escolar. Los docentes trabajan más felices y coordinados, los y las estudiantes respetan más la institución y se sienten apoyados y desafiados a aprender, se adquieren más aprendizajes y se logran mejores resultados en las pruebas nacionales.
 
Si te interesa profundizar en la gestión de la convivencia escolar, te invitamos a la charla sobre el tema que ofrecerán dos especialistas en las instalaciones de SM México el próximo 7 de diciembre. Ellas son Cecilia Fierro y Carolina Hirmas, de quienes puedes conocer más detalles sobre su trayectoria en los enlaces sobre sus nombres. 
 
Fuente: Educar Chile 
 
Publicado el 16 de noviembre de 2017 
 
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