Sala de prensa

¿Cómo escuchar activamente? 5 claves fáciles de poner en práctica en el aula

5 IDEAS

  • Dos expertas en educación y psicología infantil comparten los beneficios de la escucha activa y algunos consejos para llevarla a la práctica.

La escucha activa es una de las piezas clave de las metodologías activas, en las que los niños se consideran los auténticos protagonistas de su aprendizaje y las enseñanzas se organizan en torno a los intereses de cada uno de ellos, explican las educadoras  Silvia Guerrero y Rosa M. Velayos en EDUforics, el blog de la Fundación SM.

Esta actividad implica escuchar de verdad: de manera consciente y voluntaria, sin prisa, prestando atención a aquello que nos está narrando la persona; no solo a sus palabras sino también a sus gestos, a su postura corporal, a la situación en que se produce esa comunicación, con el fin de comprender aquello que nos está intentando transmitir más allá de las palabras que está empleando.

Es activa porque para asegurarnos dicha comprensión, participamos activamente preguntando, constatando y aclarando con la otra persona que aquello que estamos comprendiendo de su mensaje coincide con lo que realmente pretende hacernos llegar.

Escuchar de manera activa entraña numerosos beneficios para las personas que la ponen en práctica en su trabajo o en su vida diaria. Sin embargo, es quizá en el aula donde la escucha activa pueda mostrar todo su potencial de una manera casi inmediata. A continuación te compartimos las cinco claves que sugieren las autoras para poner en práctica la escucha activa con tus alumnos.

1. Tiempo

Si hemos decidido escuchar activamente al niño debemos ser conscientes de que eso implica dedicarle un tiempo que quizá antes no dedicábamos a ello, porque en el aula apremiaban más otras acciones. Una escucha activa es imposible de materializar si no pausamos nuestro ritmo adulto y nos acoplamos al ritmo del niño.

2. Interés

Debemos hacer entender al niño que nos interesa aquello que nos está contando. Nuestro cuerpo debe estar en una postura receptiva para escuchar, y debemos realizar acciones como asentimientos con la cabeza, vocalizaciones y sostener la mirada. Es favorable ponerse a la altura del niño, de igual a igual, mostrándole así que toda nuestra atención, en ese momento, es para él y para el mensaje que quiere transmitir.

3. No juzgar (ni la forma ni el contenido)

Siempre y cuando se garantice una expresividad no violenta hacia sí mismo o hacia los demás, es fundamental permitir que se exprese libremente, sin censuras. Es importante respetar la emocionalidad con la que el niño manifiesta aquello que quiere contar, pues también da información relevante que podemos tener en cuenta sobre su desarrollo o su estado de ánimo. Se debe permitir, por tanto, que el mensaje se emita desde la tranquilidad, el enfado, la alegría, la tristeza… El niño aprende así que siempre y cuando lo haga con respeto, es admisible tener diferentes sentimientos y manifestarlos de manera asertiva.

4. Mensajes desde el yo

Mostrar interés y no juzgar no implica necesariamente estar de acuerdo con el contenido del mensaje o incluso la forma en la que nos lo transmite nuestro interlocutor. Si consideramos oportuno intervenir en un conflicto o en la conversación, es preferible hacerlo en primera persona, desde el yo. Así, las impresiones, puntualizaciones o todo aquello que necesitemos expresar lo haremos desde nuestra posición, evitando así juzgar, sentenciar u objetivar una opinión o postura personal.

5. Evitar soluciones o consejos

La escucha activa nos permite detectar si es urgente ofrecer una solución al niño o podemos, sencillamente, escuchar cómo expresa sus ideas y sentimientos, mostrándole que lo que nos dice, en sí mismo, es relevante para nosotros y capta nuestro interés. Cuando la persona se siente escuchada y, sobre todo, cuando se escucha a sí misma, acostumbra a dar con sus propias soluciones o respuestas, ya que dicho proceso comunicativo facilita la asimilación de la situación, su integración y, a menudo, trascenderla.

Si te interesa aprender más sobre qué es y qué no es la escucha activa, conocer los beneficios que esta tiene en el desarrollo de los niños, te invitamos a revisar el artículo que Silvia Guerrero y Rosa M. Velayos escriben en EDUforics.

Fuente: EDUforics

Publicado el 17 de noviembre de 2017

portada_blog: 

Suscríbete a nuestro boletín

Recibe cada mes una selección de la mejor información sobre los temas educativos más relevantes, para tomar las decisiones correctas.

Go to top