Sala de prensa

Claves para detectar y detener la violencia escolar

violenciaescolar

  • La psicóloga Graciela Taffarelli explica cómo detectar si tu hijo es acosador o es víctima de acoso, y advierte sobre la importancia de que los adultos intervengan en estos casos para evitar mayores actos de agresión.

El acoso escolar o bullying se ha convertido en parte de nuestro vocabulario en los últimos años. La violencia verbal o física que se manifiesta en las escuelas es una preocupación para muchos padres, docentes y alumnos. Saber cómo actuar en estos casos es fundamental para frenar y encauzar de manera adecuada la situación, advierte la psicóloga especializada en desarrollo personal, Graciela Taffarelli

En un artículo publicado por el diario El Clarín, la experta sugiere que las causas de la violencia escolar se pueden rastrear en la sobreestimulación a la que están expuestos los jóvenes. El ruido exacerbado, la sobrepoblación, la falta de sitios donde “ser reconocidos y escuchados”, contribuyen a generar sentimientos de impotencia, enojo, bronca, rencor, resentimiento, frustración, furia e incluso odio.

Es importante que los adultos puedan detectar señales tempranas para llevar a cabo acciones preventivas, dice Taffarelli. Un acosador se distingue, entre otras cosas, por su actitud manipuladora hacia sus padres y otros adultos; por su agresividad verbal y actitudinal permanente; y suelen mostrar indiferencia por las necesidades de otros.

Alguien que es acosado puede presentar resistencia para acudir a la escuela o a reuniones con amigos. Suelen tener malestares físicos como náuseas o dolores de cabeza. Se muestran temerosos, malhumorados o dispersos, y se sienten poco valiosos, desanimados, frustrados y aislados, explica la psicóloga.  

Es importante “intentar abrir un diálogo en ambos casos, creando un clima de confianza y seguridad. No calificar ni minimizar lo que acontece puede ayudar a aliviar las tensiones y /o angustias que estas situaciones producen”, aconseja Taffarelli. Tanto acosadores como acosados deben sentirse cuidados y sostenidos por los adultos.

El apoyo psicológico es recomendado para las dos partes, así como generar conversaciones entre padres, docentes y autoridades de la escuela “para acordar estrategias de seguimiento y protección, para generar climas en donde los conflictos puedan ser expuestos y resueltos favorablemente”.

Taffarelli está convencida de que la educación, el afecto, el conocimiento, el seguimiento, la contención y el límite claro, son herramientas muy poderosas para ayudar a resolver situaciones de violencia escolar: “No mirar para otro lado es el primer paso, asumir lo que se ve y obrar con acciones específicas, acordadas y adecuadas ayudarán a prevenir o frenar actos violentos en los jóvenes”.

Fuente: Clarín

Publicado el 15 de febrero de 2017 

portada_blog: 

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
CAPTCHA
Con el propósito de evitar el spam, por favor transcriba los caracteres que aparecen en la imagen:
15 + 4 =
Solve this simple math problem and enter the result. E.g. for 1+3, enter 4.

Suscríbete a nuestro boletín

Recibe cada mes una selección de la mejor información sobre los temas educativos más relevantes, para tomar las decisiones correctas.

Go to top