Sala de prensa

Leer ficción nos hace mejores personas

Leer nos hace mejores personas

  • Diversos estudios científicos han demostrado que la literatura aumenta la inteligencia emocional y ayuda a combatir la demencia, expone el diario El País.

“¿Qué sucede en el cerebro mientras leemos? ¿Qué beneficios aporta? Aún más: ¿importa el libro escogido?”. Las preguntas de partida son del periodista Jesús Méndez González, plasmadas en un artículo del diario El País. Para responderlas, el autor repasa algunos estudios científicos recientes que demuestran las bondades de leer ficción.

Los investigadores se han interesado más por estas cuestiones a partir de las técnicas de neuroimagen, un método que permite identificar las zonas del cerebro que se activan a partir de palabras, frases sueltas o incluso cuentos completos.

“Por ejemplo, cuando los voluntarios leían ‘el chico golpeó al balón’, las áreas que más se activaban eran las áreas premotoras, las que trabajan justo antes de que hagamos algún tipo de movimiento”, explica Méndez. “Cuando leían la palabras ‘ajo’ o ‘canela’, las áreas que se activaban eran las relacionadas con el olfato”.

Al hacer el experimento con varios pasajes de un libro, se observó que los lectores activaban dinámicamente las áreas responsables de cada acción: cuando el personaje agarraba un objeto, se activaba el área premotora relacionada con las manos; cuando cambiaba su objetivo, se activaba el área relacionada con la toma de decisiones.

“De alguna manera, al leer simulamos, literal y cerebralmente, la realidad”, afirma el autor. “Si la lectura nos permite acceder a tal cantidad de situaciones, emociones y diferentes personalidades, no sería de extrañar que también nos entrenara para la vida”.

Con experimentos similares se ha descubierto que leer ficción nos hace más empáticos. Los investigadores se preguntaron también si cualquier tipo de literatura arrojaba todos estos beneficios. Es decir: “¿Es lo mismo leer a Chéjov que el último y seguramente aclamado best-seller?”

Un experimento publicado en la revista Science mezcló textos de “alta literatura”, de “baja literatura” y de no-ficción. Entre la alta literatura incluyeron a Chéjov, Don DeLillo o Alice Munro. En la baja literatura, por ejemplo, a Danielle Steel. En los exámenes de empatía, solo la considerada literatura de calidad mejoraba las puntuaciones.

Los científicos explican por qué: “Los textos de menor nivel dejan al lector en una posición pasiva, mientras que la literatura de alta enjundia le exige una labor creadora, con su consiguiente estimulación cerebral”. Otra teoría considera que los beneficios aparecen cuando el texto logra crear en el lector una sensación de inmersión emocional en la historia.

Además, se ha comprobado que "en personas mayores, la capacidad lectora es un marcador de la capacidad intelectual mejor incluso que los años de estudio". A mayor disposición lectora, menor riesgo de demencia. “Por último, y no menos importante, entregarse a la aventura de un libro es beneficioso para usted porque provoca deleite”, concluye el Méndez.

Fuente: El País

Publicado el 20 de septiembre de 2016.

Tags: 
portada_blog: 

Suscríbete a nuestro boletín

Recibe cada mes una selección de la mejor información sobre los temas educativos más relevantes, para tomar las decisiones correctas.

Go to top