Sala de prensa

“La buena literatura no tiene edad”: Irma Ibarra

Literatura SM LIJ Prescripción

  • Con motivo del Día del Libro, la Coordinadora de Literatura Infantil y Juvenil (LIJ) Prescripción de Ediciones SM habla sobre los planes lectores y los libros para niños y jóvenes de nuestro sello.

En todos los países del mundo, el 23 de abril se celebra el Día Internacional del Libro. En la oficina de Irma Ibarra, Coordinadora de Literatura Infantil y Juvenil (LIJ) Prescripción en Ediciones SM, el libro se celebra y se promueve— todos los días.

Entre otras actividades, Irma se encarga de coordinar los Planes Lectores de SM, cuyo objetivo es que los niños y los jóvenes tengan experiencias de lectura significativas en la escuela; experiencias que favorezcan el desarrollo de su competencia lectora y del pensamiento crítico y creativo.

Y es que, como explica nuestra promotora de lectura, “en SM no hacemos solo libros, hacemos proyectos educativos”. Por tanto, resulta fundamental “mostrar al maestro desde dónde abordamos la lectura en la escuela y asegurarnos de que comprenda cómo y para qué implementar el plan lector con sus alumnos”.

Las colecciones de Literatura Infantil y Juvenil de SM cuentan con una amplia diversidad de autores: desde gente muy joven que ha ganado el premio El Barco de Vapor o Gran Angular hasta plumas internacionales consagradas, como Ray Bradbury, Michael Ende o Ana María Machado, explica Ibarra.

A pesar de esa diversidad podemos observar un denominador común, añade: todos “son autores de buena literatura”, porque “la buena literatura no tiene edad”. En opinión de Irma, cuando se hacen libros infantiles con el propósito didáctico como objetivo y no como consecuencia de la historia, los textos suelen tener poco valor literario. “Son aleccionadores, inverosímiles y distantes de los intereses y referentes reales de los niños”.

Por eso en Ediciones SM buscamos publicar únicamente a autores que “no subestiman al público infantil y juvenil, y que trabajan sus historias con el rigor que la buena literatura exige”, expresa Irma, quien también ha ejercido la docencia en los niveles de Educación Básica, Media Superior y Superior.

Irma está convencida de que la formación lectora no termina en la escuela, pues todos nos seguimos formando como lectores a lo largo de la vida. Por eso, dice, “hay que entender la  formación lectora no como una meta, sino como un camino para ser ciudadanos que aportemos a una sociedad democrática, participativa y productiva”.

Publicado: 22 de abril de 2016.

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