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Diez consejos para enseñar matemáticas en la secundaria

matematicas en la secundaria

  • Las matemáticas pueden ser difíciles para algunos alumnos que tienen dificultades para aprender. Conoce estas ideas que puedes implementar para mejorar la atención y rendimiento de tus alumnos de secundaria en esta materia.

La secundaria es una época de cambios para los adolescentes, eso puede dificultar a los maestros realizar su labor. Una de las materias que más dolores de cabeza ocasiona es las matemáticas.

A continuación, te compartimos diez consejos que te ayudarán a enseñar matemáticas a los adolescentes:

  1. Haz el contenido atractivo.

La principal pregunta que surge en los estudiantes de esta edad es: “¿para qué estudio algo que no voy a utilizar nunca?”. Como docentes, nuestro deber es demostrar para qué les va a servir lo que están aprendiendo y cómo pueden ponerlo en práctica. Con un poco de investigación y planeamiento podemos asociar los temas de actualidad que pueden interesar a los alumnos con lo que se ve en clase. Por ejemplo, aprovechando el tema de las olimpiadas se puede introducir el estudio de los ángulos, investigando en qué ángulo debe viajar la jabalina para llegar más lejos, o quizá utilizar el juego de billar que les llama tanto la atención.

  1. No premies a tus estudiantes.

No hay por qué dar la idea de que las matemáticas son tan aburridas que debes motivarlos con un premio. Si sigues el primer consejo no necesitarás motivarlos con un premio. Además, en esta etapa deben entender que poner atención, les beneficia en sus calificaciones, y por tanto, en su futuro.

  1. Crea y promueve el trabajo en equipo.

A esta edad, los adolescentes suelen escuchar más a sus compañeros que a los adultos. En ese sentido, los alumnos que gustan más de la materia pueden ser de mucha ayuda para explicar y ayudar personalmente a sus demás compañeros.

  1. Recuerda: calidad antes de cantidad.

Es preferible dejar menos trabajos y tareas, pero que tengan mayor importancia en cuanto al aprendizaje y práctica del contenido. Mucho trabajo sin sentido solo logrará cansar al alumno.

  1. Enseña y modela el proceso de pensamiento y resolución.

Algunas veces caemos en el error de dar las respuestas, o valorar más al alumno que llega a ellas, sin explicar cómo lo hizo. Es más importante que todos sean capaces de lograr un entendimiento del proceso, aunque no sea la respuesta exacta.

  1. Menos calificación y más crítica constructiva.

Al alumno le sirve más en su formación, una explicación de en qué se equivocó y cómo puede enmendar el error, que una simple calificación.

  1. Cambia la manera de pensar.

Un excelente ejemplo son los problemas: en vez de darle 100 problemas para que aprendan a resolverlos, pídeles que redacten 10 problemas sacados de situaciones cotidianas personales. Al tener que crear el problema y encontrar la solución, les será mucho más sencillo entender el proceso.

  1. Cuenta historias

Las historias son una excelente forma de atraer la atención de los alumnos, además sirven de background para cualquier operación matemática, dándole sentido.

  1. Brinda asesorías.

Implementa programas tutoriales semanales a los alumnos menos aventajados antes de las evaluaciones. Puedes apoyarte en el punto tres para hacerlo.

  1. Trabaja con las emociones.

Pregunta cómo se sienten sobre la clase de matemáticas, es normal que a algunos les aburra y a otros les guste. Lo importante es escuchar dónde está la mayoría, algunos días puede que estén más cansados y otros días más animados. Tu plan de clase puede adaptarse a sus emociones, si están aburridos, intentar una actividad que les pueda divertir más; si están cansados, poner menos trabajo, etc.

Publicado el 17 de junio de 2015.

 

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