Sala de prensa

Conoce las ventajas del pensamiento visual en la educación

No tienes que ser un gran dibujante para poner en práctica esta metodología, que consiste en trasladar a imágenes los conceptos para hacerlos más entendibles.

Dibujar las ideas y los sentimientos es una práctica muy común en la infancia, que sin embargo, se va perdiendo a medida que se aprende el lenguaje escrito. Para algunos, es un error desterrar el dibujo de nuestras vidas, ya que las imágenes sencillas como las que se pueden trazar en una servilleta pueden ser grandes aliadas en el aprendizaje.

Uno de los defensores de esta teoría se llama Dan Roam, autor de libros como Dibujar para ganar o Tu mundo en una servilleta. En este último, él define el pensamiento visual como la acción de “aprovechar la capacidad innata para descubrir ideas que de otro modo serían invisibles, desarrollarlas rápida e intuitivamente y compartirlas con otras personas para que puedan entenderlas de forma inmediata”.

Según el investigador, “no existe mejor forma de constatar que realmente sabemos algo que dibujándolo”. También advierte que no es necesario tener grandes habilidades de dibujo. Unos garabatos simples –donde se combinen imágenes, iconos y escritura– servirán para poner en práctica el pensamiento visual.

Otros investigadores –citados en un ensayo del profesor de la Universidad Internacional de Valencia, Juan Pablo Barberá– coinciden en que el pensamiento visual es una forma de representación de conceptos más entendible para el cerebro. La neurociencia y la psiquiatría ha llegado a conclusiones similares.

Por eso tiene grandes posibilidades como metodología de enseñanza en el aula. Según el blog Educación 3.0, el pensamiento visual es una de las tendencias educativas que están siendo protagonistas en las escuelas.

“Hace referencia a la capacidad de las personas para acceder a la información y relacionarla para comprender planteamientos que resultan complejos”, se explica en el blog. “Esta tendencia resulta de especial interés en una sociedad como la actual, donde el exceso de información es evidente”.

El profesor Santiago Moll cuenta en un artículo de su blog Justifica tu respuesta, cómo él ha puesto en práctica un método visual en su aula. En lugar de dar explicaciones largas que suelen aburrir a sus alumnos, utiliza el esquemas de cajas, que consiste en trasladar los contenidos teóricos de la asignatura a esquemas visuales que proyecta en el pizarrón.

“Todos los contenidos de una Unidad Didáctica los convierto en esquemas. Estos esquemas están hechos a base de recuadros o cajas que los alumnos deben rellenar con la ayuda del material de que disponen. De esta manera las explicaciones pasan a un segundo plano. Se trata de que el alumno aprenda haciendo y siempre guiados por el docente, que proyecta dicho esquema en la pizarra digital y completa el contenido teórico con la ayuda de los alumnos”, explica Moll.

El profesor y bloguero asegura que, de esta manera, ha reducido las explicaciones magistrales al máximo, logrando que los alumnos presten mayor atención.

Si te interesa experimentar con esta metodología en el aula, te recomendamos visitar la página Pensamiento Visual, donde podrás encontrar varios recursos digitales que te serán de gran ayuda.

 

portada_blog: 

Suscríbete a nuestro boletín

Recibe cada mes una selección de la mejor información sobre los temas educativos más relevantes, para tomar las decisiones correctas.

Go to top