Sala de prensa

“O recoges tus juguetes o no vamos al parque”

Niños y padres acoplados Ediciones SM

  • La coach educativa Andrea Zambrano comparte una experiencia con su hijo de dos años para explicar que “cuanto peor se siente el niño, menos dispuesto está a hacer lo que se supone que tiene que hacer”.

“‘O recoges tus juguetes o no vamos al parque’. Esto es lo que a bote pronto te suele salir cuando tu hijo se niega a recoger los juguetes que ha esparcido por todo el salón”, confiesa Andrea Zambrano, experta en coaching educativo y co-fundadora de la organización AEIOU. La última vez que vivió una escena similar, Zambrano estuvo a punto de decirle esto a su hijo de dos años, narra en el blog Gestionando Hijos, pero finalmente decidió darle un giro a la situación.

“Si algo tengo claro es que castigar, amenazar, gritar o enfadarse, no suele funcionar. Cuanto peor se siente el niño, menos dispuesto está a hacer lo que se supone que tiene que hacer”, aclara la autora. Zambrano considera que cuanto más te metes en la actitud de “obligar/imponer” más control pierdes sobre la situación.

Pero también aclara que ese día tenía tiempo, lo cual era muy importante para llevar a cabo su estrategia. Lo que hizo ante la negativa de Mateo a recoger sus juguetes, cuenta, fue “conectar con él y no entrar en el típico pulso de a ver quién puede más”. Cuando el niño detecta una situación de ese tipo, añade, se cierra por completo a hacer lo que se le dice, y casi se poner a hacer lo contrario.

“Lo senté en mi regazo con tranquilidad. Él se puso a hacer circular un coche por mi cabeza como si fuera una carretera. Yo le ‘seguí el rollo’ y elegí disfrutar de ese momento de juego con él. Eso me permitió conectar con él y abrir una vía de comunicación entre nosotros. Nuestra relación fluía y en consecuencia todo a nuestro alrededor también”.

Esta conexión entre madre e hijo, insiste la autora, es la parte más importante. “Una vez conectados, le dije: ‘Mateo, vamos a ir al parque y antes tenemos que recoger. Yo te ayudo’. Jugando, me inventé una canción para recoger juntos y celebrábamos cada coche que se metía en su caja. ¡Mateo lo hizo encantado! Y en 15 minutos lo teníamos todo recogido y lo mejor: ¡con nuestra relación intacta!”.

Al día siguiente pasó algo similar, pero Zambrano logró en menos tiempo que Mateo se pusiera a recoger. Y el día siguiente, otro poco menos de tiempo. De esa forma se van construyendo los hábitos, dice la coach educativa.

“Hay que tener en cuenta que si tienes prisa, esto no funciona. Y ciertamente NO se puede hacer siempre. Sin embargo, a menudo podemos encontrar momentos para conectar y reforzar la relación con nuestros hijos. Poner el foco en la solución es mucho más efectivo que ponerlo en el problema”.

Fuente: Gestionando Hijos

Publicado el 25 de agosto de 2016.

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